El Rincón es la finca donde empezó todo y el café con el que abrimos cada mañana. Está a 1.750 metros en el municipio de Pitalito, en Huila, y de ahí sale un café que no busca sorprender: busca gustar todos los días.
En taza es dulce y redondo. Caramelo y panela por delante, un fondo a nuez tostada y una acidez suave, de manzana roja, que aparece cuando la taza se templa. Nada de estridencias. Es el café que recomendamos a quien viene de café de supermercado y quiere subir un escalón sin pegarse un susto.
Tostado en Matadepera en tandas de menos de 12 kg. La fecha de tueste está impresa en cada bolsa, no en una pegatina que se cambia.